lunes, 2 de diciembre de 2013

Nunca olvides de dónde vienes.

Llevaba tiempo sin escribir en el blog y de hecho pensaba hacerlo en los próximos días para comentar la actualidad futbolística o el fin de la temporada del motor; sin embargo, he estimado más oportuno volver a hablar de algo que es inherente a nosotros: nuestros principios.

Toda historia tiene un principio. No sabemos si tienen un final y da igual si éste es bueno o malo, el caso es que cualquier vivencia siempre cuenta con un comienzo, y esta vez quería enfocarlo así:

Después de estar viviendo cosas importantes en los últimos meses, uno echa la vista atrás y se da cuenta de que ya han pasado momentos que sí, se han quedado atrás, pero forman parte de un camino recorrido del que hay que aprender. De hecho, no soy de los que piensa que hay que olvidar el pasado, más bien hay que tenerlo presente y aprender de él. Ocurre que cuando crecemos, poco a poco dejamos de recordar cosas que en otros tiempos eran importantes para nosotros. Nuestro pasado nos acompaña. Cuando queramos darnos cuenta, la vida habrá pasado tan rápido que nuestro camino será demasiado largo como para recordarlo.

Conserva siempre lo que te ha hecho ser como eres, aprende de ello y sigue tu camino. Aquellos que ascienden demasiado rápido o demasiado alto olvidan de dónde vienen, el resto de los mortales no deberíamos hacer lo mismo.

Nunca olvides de dónde vienes. Nunca olvides quién eres.


No hay comentarios:

Publicar un comentario